Make your own free website on Tripod.com

Cantar de
los Cantares

El "Cantar de los Cantares" de Salomón, ¡el canto por excelencia!, es un poema de amor que cuenta los gozos y penas de dos enamorados, ¡de ti y de Dios!... se juntan y pierden, se buscan y encuentran; y en el proceso tu alma crece en el amor, se transforma, purifica y madura en el amor...

¡Dios está enamorado de ti!... ¡déjate querer!... te quiere tal como eres, con tus borracheras y tus soberbias... pero te quiere demasiado para dejarte tal como estás...

En las biblias viene después del libro de "vanidad de vanidades", porque todo es vanidad debajo del Sol, ¡del Señor!... pero cuando se está en el Sol, la vida se convierte en amor, ¡en el Cantar de los Cantares!.

Algunos rabinos piensan que de los 4 libros de Salomón, "Proverbios" es para rezarlo en el patio exterior del Templo; "Eclesiastés", en el patio interior; el "Cantar", en el lugar Santo; y "Sabiduría" en el Santo de los Santos.

Bosquejo del Libro:

En el capítulo 1, ¡el encuentro!, el Rey de la viña se encuentra con una viñadora humilde, ¡y se enamora de ella!... el Rey es Dios, la viñadora es tu alma... ¡tu!...

En el cap.2, el Rey la lleva a su palacio, y la viñadora se desmaya de amor, ¡tiene un descanso en el Espíritu!... y luego el Rey va a la casa humilde de la viñadora, a pedirle la mano, es un amor puro y honrado, ¡quiere casarse con ella!... ¡Dios casarse contigo!... ¡como para volverse locos!..

En el cap.3, se casan en el Templo

En el cap.4, tienen la luna de miel, y Dios cuenta cómo te ve a ti, con piropos y alegorías maravillosas

El cap.5, relata la "consumación" del matrimonio... y la viñadora ¡pinta a Jesucristo!, con la descripción más bella y poética, solo comparable a la que se hace en Apocalipsis 1, Ezequiel 1 y Daniel 8

En el cap.6, ¡la transformación!, la viñadora, tu alma... se sigue purificando en el jardín del Rey, ¡en su Iglesia!... y el Rey, su esposo, la sigue amando

En el Cap.7, la Sulamita ha "madurado", se transforma completamente en el amor, y se dedica a la "evangelización"... con la descripción más atrevida de la amada, ¡de tu alma misionera y co-rredentora!

El cap.8, es el del "amor... eterno", ¡en el Cielo!; ¡la Segunda Venida de Cristo!... que para cada persona se hace efectiva el día de la "muerte"... con el canto más bello sobre el "amor", "que es fuerte como la muerte"... ¡corre!, ¡ven!... ¡vayamos!...

Interpretaciones del Cantar:
Hay varias, ¡y todas ellas son verdad!.



1- Narra el amor de Salomón con la Sulamita, su primer amor, con la hija del Faraón, o con una mujer de Shulam, la Shulamita.
2- En las sinagogas se canta como las bodas de Yavé con su Pueblo, y formaría una trilogía con los salmos 45 y 72... algunos rabinos prohibieron leerlo antes de los 30 años de edad, pero es uno de los escritos sagrados más edificantes.
3- En el cristianismo, es uno de los cinco rollos de la Pascua, y se ve como las bodas de Cristo con su Iglesia.
4- La interpretación "personal", es que son las bodas de Dios con su alma y la mía, ¡Dios enamorado de usted y de mí!... en su viña, en su rebaño, ¡en su Iglesia!... el amor a Cristo es el más puro, el más fuerte de la pasiones humanas, y necesita por tanto las expresiones más fuertes.
5- Una enseñanza sobre la bondad y dignidad del amor humano de novios y del matrimonio; liberándolo de las ataduras del puritanismo, y de las licencias del erotismo... los judíos cantan el Cantar en las fiestas del matrimonio, a pesar de la prohibición del Rabbí Aquiba.
6- Parte del Cantar son las bodas de amor entre Dios y la Virgen María, de Luc.1, el "jardín cerrado y puro" de 4:13, donde sopló el Espíritu Santo; ¡el modelo de los cristianos!, que fuimos creados para ser "puros e inmaculados" como María (Ef.1:4)
María es la "torre de David... del todo hermosa, amada mía, no hay tacha en ti" (4:4,7); la "torre de marfil" de 7:5... "la que sube como la aurora" de 6:10, "bella como la luna", porque todo lo tiene de Dios, siendo únicamente la sierva del Señor; "brillante como el sol", porque en ella solo brilla Dios, ¡el Sol!; "imponente como un ejército en batalla", porque en el gran conflicto de la vida, es una ayuda poderosa, y modelo para imitar sus virtudes...

Presenta a Jesucristo como nuestro enamorado, en su viña, en su rebaño, ¡en su Iglesia!... los desposorios con su Iglesia.
 

Autor:
Salomón, al que se menciona 7 veces. La unidad del poema se refleja en las repeticiones de los mismos temas a lo largo del Libro (2:6,7, 3:5, 8:3- 2:16, 6:3, 7:11). Para todo cristiano es "Palabra de Dios".
Los episodios se desarrollan en, al menos, 14 lugares; se refiere a 21 especies de plantas, 15 clases de animales, y tiene 49 palabras que no existen en ningún otro libro de la Biblia.

Personajes del Cantar:
1- El Rey: Al que llama Salomón, pastor, novio, esposo, amado, agraciado, suplicante con el cabello lleno de rocío... en las distintas facetas de Cristo con su Iglesia.
2- La Viñadora: A quien se llama novia, esposa, hermana, hija, amada, pastora, atalaya nocturna, paloma, inmaculada mía, Sulamita (femenino de Salomón, "princesa de la paz") ... en armonía con las distintas relaciones de la Iglesia y Cristo.
3- Coro: Las hijas de Jerusalén, ¡la Iglesia!.
4- La viña, el rebaño, ¡la Iglesia!.
5- Rebaños falsos, ¡iglesias falsas! (1:7).

COMENTARIO:
El Cantar está preñado de simbolismos y alegorías, y cualquier comentario se hace más largo que el original, porque una sentencia, o una sóla palabra, necesitaría páginas para su explicación adecuada...
El Cantar en esencia nos narra nuestros "deseos ardientes" de ver y amar a Dios; porque todos venimos de Dios, vamos a Dios, y nunca estaremos tranquilos hasta que no descansemos en Dios.
Nos relata nuestro encuentro con el Amor, los fallos de la amada, ¡de ti y de mí!; el crecimiento por las pruebas; la consumación del amor, y el desarrollo de ese amor que transforma y vivifica, hasta la unión íntima y perfecta con Dios, que se convierte en ríos de gozo que irradian apostolado...
Nos describe dos cosas:
1- El carácter del "amado", del Señor, todo humildad y amor y poder...
2- Nuestro "carácter", el tuyo y el mío, en las distintas fases de nuestra unión de amor con Dios.